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Editorial

Avanza con más tropiezos que desarrollos la actual campaña electoral.

Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, como organización armada de carácter político, no participan en las elecciones, lo cual no quiere decir que seamos indiferentes ni a su marcha ni a sus resultados.

En medio de un ambiente polarizado a más no poder, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que es como bautizaron a la agrupación política surgida de los acuerdos de paz, ha tratado de adelantar una campaña, que más parece un desafío que la legítima voluntad de buscar el favor popular en las elecciones que se llevarán a cabo en marzo próximo.

Mucho se especula sobre las razones para que el actual proceso con el ELN vaya directamente al fracaso, como ya lo vaticinamos en un editorial del año pasado, en lo que desafortunadamente tuvimos la razón, meses antes de que se produjeran los hechos que nos han llevado a este aparente callejón sin salida.

Tampoco hace falta estar dotado particularmente para los dones de la adivinación. Basta con ser profetas del pasado.

Nos explicamos. Para saber que con la guerrilla del ELN difícilmente se llegará a un proceso que conduzca a su desaparición como agrupación armada, hay que atenerse a la historia de los fracasos previos de las tentativas de negociación.

Ha empezado un nuevo ciclo con este 2018. Y como sucede con los principios de año, las personas solemos mirar con esperanza el nuevo año que apenas nace, con la expectativa de que este año sí lograremos todos nuestros objetivos.

En lo que respecta a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, somos persistentes, y confiamos en que este año lograremos encontrar eco en el Estado a nuestros deseos de paz y reconciliación, y encontraremos las salidas dignas para alejarnos definitivamente del conflicto, que ha sido desde siempre una aspiración como Organización.

En este mundo mediático, muchas veces se echa a rodar un rumor, y por el poder de las redes sociales, rápidamente se riega como pólvora y se empieza a dar por cierto, sin que las aclaraciones de quienes son objeto del rumor sean tenidas en cuenta.

Las AGC son víctimas constantes de este entorno siniestro, de lo que ahora se ha dado en llamar Fake news, para darle un nombre elegante a lo que no pasan de ser simples chismes. Veamos algunos ejemplos.

Frente al clima de desasosiego, de incertidumbre e incluso de desencanto que se percibe en el país con respecto a los esfuerzos de paz, hemos conocido el “apremiante” llamado hecho por el arzobispo de Cali, Monseñor Monsalve, para no desfallecer en la búsqueda de la concordia y la reconciliación nacional.

Muy oportuno el clamor de Monseñor. El país, que un momento pareció enrutarse por la senda de la paz, hoy vive nuevos desafíos que es necesario superar. Pero éste no es un problema exclusivo del Gobierno, de las Fuerzas de Seguridad del Estado, de la Fiscalía o de otras instancias oficiales.

Autodefensas Gaitanistas de Colombia - www.autodefensasgaitanistasdecolombia.org