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Culminó la semana pasada la larga marcha de más de seis mil guerrilleros de las Farc hacia las zonas en donde estarán concentrados por los próximos seis meses. Episodio que apenas si fue registrado por nuestros monotemáticos medios de comunicación, enfrascados ahora con el caso de corrupción más sonoro, pero menos importante para el futuro del país, como es el de los sobornos de la firma brasileña Odebrecht, que por cierto tenía socios locales, a los que nadie ha cuestionado, pero ese es otro tema. 

Los colombianos tenemos la tendencia a hablar de lo que no es realmente importante, para omitir lo que verdaderamente deberíamos enfrentar. Nadie duda de que la corrupción es un tema candente, que debe ser atacado, más con la voluntad de hacerlo que con nuevas leyes, decretos, comisiones, vueltas y revueltas que enredan la pita y que hacen que los corruptos se froten las manos, mientras se siguen robando el dinero de todos. 

Pero reconociendo la importancia de solucionar este cáncer que nos corroe, al cual dedicamos un editorial reciente en esta página, los demás asuntos de importancia no pueden perderse de vista. 

Por ejemplo, uno de los temas cruciales para el futuro de la paz y por ende el país, es el del cumplimiento de los acuerdos, lo que si bien es cierto es pronto aún para señalar que no se ha respetado lo que se pactó en el Acuerdo del Colón, sí hay señales que son preocupantes, por decir lo menos. 

El primer gran lunar es el de la preparación de las zonas en donde se están concentrando las Farc a lo largo y ancho del país. A pesar de que hubo más de seis meses para adecuarlas, la improvisación ha sido la norma. Si bien la guerrilla ha tenido una actitud positiva con estos contratiempos, en el aire flota la sensación de que el Estado es lento e ineficiente en las tareas que debe adelantar. 

En segundo lugar está el tema político. La gobernabilidad de Santos ha salido bastante maltrecha después de las apresuradas denuncias del Fiscal en el affaire de Odebrecht. Súmese el hecho de que estamos en un año preelectoral, en donde los partidos empiezan a tomar distancias de un gobierno al que ya ven con el sol a las espaldas. La coalición de gobierno que ha permitido sacar adelante apenas las dos primeras leyes que hacen realidad el Acuerdo del Colón, cada día es más débil. Esta semana debe salir aprobada mediante el mecanismo del fast track la Jurisdicción Especial de Paz. Si así no fuere, la totalidad de los acuerdos con las Farc estaría en entredicho.

En tercer lugar está la cuestión de la sustitución de cultivos. La citamos porque hay una gran presión nacional e internacional para que se reinicien las aspersiones aéreas para combatir el aumento del área cultivada, cuando reiteradamente ha demostrado su inocuidad para erradicar los cultivos ilícitos. De los acuerdos con las Farc se desprende que se iba a tratar el asunto de la mano con las comunidades campesinas que viven del cultivo de la hoja de coca, y que no iba a ver soluciones de fuerza, ni mucho menos reanudar la fumigación. El tema está un poco en veremos, pero su desarrollo permite también medir al Estado colombiano en su cumplimiento. 

Hemos dejado para el último lugar en este análisis, el asunto de la seguridad y del asesinato de líderes sociales en varias regiones de la patria. Si el Estado es incapaz de garantizar la vida de las personas que representan las comunidades, tampoco será capaz de preservar la vida de los guerrilleros desmovilizados. Y lo decimos con conocimiento de causa, porque la razón más poderosa que dio pie a que se fundaran las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y retomaramos las armas, estuvo en el hecho de que un número importante de desmovilizados de las estructuras de lo que fueran las AUC, fueron asesinados, obligándonos de esta manera a continuar en el conflicto social y armado. 

Como lo señalamos en reciente comunicado, nada tenemos que ver con el homicidio de los líderes que viene denunciándose. Por el contrario, hemos invitado a las autoridades locales y de policía, para que obren con diligencia y encuentren a los verdaderos culpables. 

Todas estas son preocupaciones que pueden solucionarse, pero el tiempo apremia. Según las cuentas de algunos, quedan poco menos de cuatro meses para tomar una gran cantidad de decisiones. Esperemos que pueda salirse adelante. 

 

Febrero 22 de 2017

Equipo Político

AGC

 

Autodefensas Gaitanistas de Colombia - www.autodefensasgaitanistasdecolombia.org