Buscar

 

La Tormenta: el libro testimonio de Germán Castro Caycedo

El penúltimo libro del escritor bogotano Germán Castro Caycedo, nos trae el relato en primera persona de cuatro mujeres que han padecido de diversas formas las atrocidades del conflicto en el cual seguimos padeciendo.

Deja un muy mal sabor de boca la lectura de tantas desgracias que ocasiona la violencia, ensañada particularmente con las mujeres en su múltiple papel de madres, hijas, hermanas, esposas.

A través de los muy descarnados testimonios de cuatro mujeres, podemos observar los niveles de degradación a los cuales ha llegado el conflicto, en donde nadie sale bien librado.



El secuestro, ese delito terrible y que en un momento tuvo en jaque al país, es pintado aquí en toda su dimensión. Cómo se destruyen familias y vidas completas en el altar de una supuesta justicia revolucionaria. Pero no sólo es la tortura diaria de tantos inocentes, sino los niveles de ignominia que han alcanzado los grupos armados que hicieron de esta actividad una forma de obtener grandes ganancias, y de buscar una supuesta revancha de sus frustraciones y complejos de clase.

Pero lo más terrible del secuestro, es que sus consecuencias no terminan con la liberación del captado. Ellas siguen perviviendo a lo largo de los años, haciendo a las personas frágiles emocionalmente. Rara vez las familias permanecen unidas después de padecer este flagelo. Las separaciones entre esposos es una consecuencia casi directa de los dramas vividos y de las secuelas muchas veces insuperables que se deben sufrir. 

Buena parte del libro está destinada a relatar la incursión de las fuerzas del Bloque Norte de las AUC, al mando de Rodrigo Tovar Pupo (Jorge 40). Especial mención merece el caso de la masacre de Bahía Portete, en donde en su mayoría fueron asesinadas mujeres de manera cruel, algo impensable para la cultura wayuu.

De la misma manera se hace un extenso relato de la corrupción que golpea de manera despiadada a la Guajira, con sus ramificaciones en prohombres como Alejandro Char, que por cierto está en su segundo mandato en la capital del Caribe, Barranquilla. La muerte de niños wayuu por desnutrición no es un fenómeno reciente, ni el robo de dineros públicos a gran escala. Hacia futuro, el país no debería olvidar la calidad de hombre que es Alejandro Char, culpable de múltiples tropelías, pero siempre absuelto por esta justicia que más que incompetente, es perversa.

Esta corrupción a gran escala permite que las multinacionales pelechen a sus anchas, y que sus intereses sean defendidos a capa y espada. En la Guajira, el conglomerado de empresas que se conoce como El Cerrejón, pretende y seguramente va a lograr apoderarse del único río que hay en la región, el Ranchería, ofreciendo a cambio canchas para hacer deporte y otras cosas que no tendrán ninguna importancia, cuando el agua desaparezca para darle paso a la explotación del carbón que hay en el lecho del río. Lo único que ha salvado a La Guajira de este mega desastre ambiental, es que los precios del carbón están muy bajos en el mercado internacional, pero en cuanto repunten, asistiremos impávidos a este nuevo cataclismo.

Pero el capítulo más desesperanzador es el último, en donde se relata el viacrucis que debe atravesar una madre, al tratar de esclarecer el asesinato de su hijo oficial del Ejército, en medio de un complot en donde están involucrados altos oficiales de esa institución, mafias del narcotráfico y traficantes de armas y uniformes, con destino a grupos armados ilegales.

Al día de hoy el crimen continúa en la más absoluta impunidad. Las investigaciones de la valerosa madre y sus dos hijos deja ver la trama que hace imposible que la justicia en Colombia funcione. Un país sin pronta y cumplida justicia no es viable. Parte de los problemas que padecemos como sociedad se origina en esta justicia corrupta, manipulable y que está podrida desde sus cimientos.

En suma, un amargo libro del autor de un libro que por cierto se llama así, “Colombia Amarga”, porque cualquier desprevenido lector concluye que la impunidad es la norma para quienes transgreden la ley. Ni más ni menos.

EQUIPO POLITICO
AGC

 

Autodefensas Gaitanistas de Colombia - www.autodefensasgaitanistasdecolombia.org